Enfermedad
Pélvica
Inflamatoria (EPI)

La EPI puede ser causada por muchas bacterias diferentes, incluyendo las de la clamidia y de la gonorrea. La EPI ocurre cuando estas bacterias se trasladan desde la vagina o la cérvix hacia el útero y los otros órganos reproductivos.

Muchas mujeres con EPI no presentan síntoma. Si tienen síntomas, pueden incluir dolor o sensibilidad abdominal, cervical o uterina, junto con fiebre o escalofríos. Los síntomas de la EIP generalmente aparecen en los primeros cinco a diez días del ciclo menstrual de una mujer.

Numerosas bacterias pueden causar EPI, por lo cual es tratada con una combinación de antibióticos. Dependiendo de la severidad de los síntomas, los antibióticos pueden ser administrados oralmente o por vía intravenosa. Algunas infecciones de EPI necesitan hospitalización.

Si no se trata, la EPI puede tener complicaciones potencialmente mortales, incluyendo embarazos ectópicos y abscesos pélvicos. Puede también provocar infertilidad, dolor abdominal crónico, tejido cicatrizante en la pelvis, histerectomía y depresión.

Como con todas las ITS, la protección más eficaz es la abstinencia de actividad sexual o ser mutuamente monógamo con una pareja estable con resultados negativos para infecciones genitales bacteriales asociadas con la EPI en mujeres. Los condones de látex, poliuretano y/o poliisopreno o las barreras bucales pueden ayudar a reducir el riesgo de contraer o contagiar la infección.

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Tipo de prueba

El diagnóstico generalmente se basa en la presencia de síntomas típicos cuando se pueden excluir otras afecciones graves (como la apendicitis o el embarazo ectópico). En casos raros, el médico puede usar una laparoscopía para ver los tubos de Falopio para confirmar que haya inflamación.


¿Cuándo recibo los resultados?

Porque el diagnóstico se basa en los síntomas y la historia del paciente, no hay plazos específicos para obtener los resultados.