Clamidia

Clamidia es una de las ITS más comunes en Estados Unidos. Si no se trata, la clamidia puede llevar a la enfermedad pélvica inflamatoria y aumentar el riesgo del embarazo ectópico. La clamidia es tratable y prevenible.

La mayoría de las personas con clamidia no tienen síntomas, pero las que sí pueden tener secreción genital inusual y / o dolor y ardor al orinar. Las mujeres también pueden tener dolor en la parte inferior de la espalda o abdominal, náuseas, dolor durante las relaciones sexuales o sangrado después de las relaciones sexuales y / o entre períodos.

La clamidia es tratada con antibióticos. Algunos antibióticos la pueden curar con una sola dosis, mientras que otros deben ser usados por siete días. Si has sido tratado, tu(s) pareja(s) deben también ser examinadas y tratadas. Y debes esperar siete días o hasta que tu(s) pareja(s) terminen sus antibióticos (lo que dure más) antes de volver a tener sexo. Esto es para asegurarse de no contagiar la infección.

La clamidia puede ser contagiada por contacto sexual oral, anal o vaginal y causa infección en el ano, la boca y la garganta, así como en el pene y la vagina.

Como con todas las ITS, la protección más eficaz es la abstinencia de actividad sexual o ser mutuamente monógamo con una pareja estable con resultados negativos para clamidia. Los condones de látex, poliuretano y/o poliisopreno o las barreras bucales pueden ayudar a reducir el riesgo de contraer o contagiar la infección.

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Tipo de prueba

Una prueba de orina es la forma más fácil de detectar la clamidia, pero las mujeres tienen un par de opciones adicionales. Puedes pedir a tu profesional médico que haga pruebas de hisopado cervical o vaginal.


¿Cuándo recibo los resultados?

Depende del laboratorio usado por tu proveedor de salud, pero usualmente toma entre unos días y una semana.